Erotismo, pornografía y obscenidad son tres posibles vías
de acceso a la imagen fotográfica y a su relación con
el cuerpo, el placer y el deseo.
El erotismo se vincula, principalmente, con la pulsión escópica,
el deseo de ver nunca satisfecho del todo, el juego de la presencia
y de la ausencia, de lo visible y de lo invisible. En cambio, en la
pornografía opera una desaparición de la ausencia en la
imagen: todo es visible, la imagen se ofrece, sin velos, a la voracidad
de la mirada.
Lo obsceno produciría imágenes sin mirada, es decir,
carentes de la distancia necesaria para convertirse en objetos de representación,
en objetos de deseo. No es raro que la palabra monstruo provenga del
latín monstrum, aquel que se muestra, que no puede ocultarse
de las miradas
-- Trivialis: erotismo, pornografía y obscenidad
en la mirada fotográfica. Fabián Giménez.