...De acuerdo a la tradición del pueblo, su cuerpo fue cremado
y sus cenizas lanzadas al mar, mientras que su corazón se colocó
en la base de la columna central, en un pequeño hueco natural que
pareciese hubiese sido creado exprofesso. Se conservaron los siete días
y seis noches de luto, y se colocó una gran piedra a la entrada
del consejo de ancianos, en la que se grabó la máxima rectora
de sus obrás:
“La forma determina el equilibrio
El equilibrio genera firmeza
La estabilidad permite crecer en armonía
Aquello que no tiene forma solo puede yacer.”
-- Extracto de "El puerto de la Sal". Alejandro
Ceballos